Leyendo el blog de Jesi me inspire para escribir este post sobre el ultimo final que rendi antes de recibirme de sociologa.
La materia se llamaba "Analisis de la sociedad argentina". La habia cursado junto Kari, una de esas amigas que te acompañan desde las primeras materias y que tambien estaba terminando la carrera.
El profesor un groso pero muy exigente y con un caracter de mierda. La verdad, yo le tenia miedo. En las clases ni me animaba a hablar porque temia que me conteste cualquier cosa (ademas de estar muy insegura con respecto a mi capacidad de entendimiento de los textos).
Durante el mes de febrero de ese año (2001) estudiamos como locas con Kari, rotando de casa en casa y tratando de comprender porque nuestra sociedad esta como esta (imaginense, muy dificil!!!).
Con todo requete leido y algunos cabos sueltos llegamos al gran dia. El final era a las 9 am. La noche previa habia sido un sufrimiento: pocas horas de sueño y muchos textos, cigarrillos, mates y cafes.
Cuando llegamos al aula sale el profesor y dice que debido a la gran cantidad de inscriptos (30 mas o menos) desdoblaria la mesa. O sea que la mitad pasabamos para el dia siguiente. Ahi nomas saco una lista y empezo a anotar quienes rendian ese dia y quienes pasaban para el dia siguiente.
Yo, nerviosa pero decidida, queria rendir ese examen y sacarmelo de encima cuanto antes. Kari en cambio dudaba, porque la tentacion de unas horas mas de lectura realmente era muy grande. Pero una mirada mia basto para convencerla. En realidad, ahora que lo pienso, casi la obligue a rendir conmigo esa mañana, pobre. Y alli fuimos. Esperamos impacientes hasta que nos llamaron. El final era oral. Cada uno de los cinco docentes de la catedra estaba en una mesa diferente y los alumnos ibamos pasando por cada mesa para responder las preguntas sobre los diversos temas vistos en clase. Luego cada uno anotaba en una hoja su evaluacion y se la pasaba al mismisimo jefe de catedra, que era la ultima posta del martirio.
Ni recuerdo bien lo que dije, pero como de costumbre sentia que estaba dejando muchas cosas afuera. La cosa es que me pusieron un 8, y a a Kari tambien. Y asi nos fuimos, las dos felices y aliviadas con el 8, casi sociologas, caminando a la casa de otra amiga que vivia cerca de la facu.
La materia se llamaba "Analisis de la sociedad argentina". La habia cursado junto Kari, una de esas amigas que te acompañan desde las primeras materias y que tambien estaba terminando la carrera.
El profesor un groso pero muy exigente y con un caracter de mierda. La verdad, yo le tenia miedo. En las clases ni me animaba a hablar porque temia que me conteste cualquier cosa (ademas de estar muy insegura con respecto a mi capacidad de entendimiento de los textos).
Durante el mes de febrero de ese año (2001) estudiamos como locas con Kari, rotando de casa en casa y tratando de comprender porque nuestra sociedad esta como esta (imaginense, muy dificil!!!).
Con todo requete leido y algunos cabos sueltos llegamos al gran dia. El final era a las 9 am. La noche previa habia sido un sufrimiento: pocas horas de sueño y muchos textos, cigarrillos, mates y cafes.
Cuando llegamos al aula sale el profesor y dice que debido a la gran cantidad de inscriptos (30 mas o menos) desdoblaria la mesa. O sea que la mitad pasabamos para el dia siguiente. Ahi nomas saco una lista y empezo a anotar quienes rendian ese dia y quienes pasaban para el dia siguiente.
Yo, nerviosa pero decidida, queria rendir ese examen y sacarmelo de encima cuanto antes. Kari en cambio dudaba, porque la tentacion de unas horas mas de lectura realmente era muy grande. Pero una mirada mia basto para convencerla. En realidad, ahora que lo pienso, casi la obligue a rendir conmigo esa mañana, pobre. Y alli fuimos. Esperamos impacientes hasta que nos llamaron. El final era oral. Cada uno de los cinco docentes de la catedra estaba en una mesa diferente y los alumnos ibamos pasando por cada mesa para responder las preguntas sobre los diversos temas vistos en clase. Luego cada uno anotaba en una hoja su evaluacion y se la pasaba al mismisimo jefe de catedra, que era la ultima posta del martirio.
Ni recuerdo bien lo que dije, pero como de costumbre sentia que estaba dejando muchas cosas afuera. La cosa es que me pusieron un 8, y a a Kari tambien. Y asi nos fuimos, las dos felices y aliviadas con el 8, casi sociologas, caminando a la casa de otra amiga que vivia cerca de la facu.










